Cardiología Deportiva

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Deporte Siempre con Control Médico

miércoles, 6 de julio de 2016

Estudio Prospectivo de Muerte Súbita en Niños y Adultos Jóvenes



MUERTE SÚBITA CARDÍACA EN LOS JÓVENES

 

En las últimas fechas estamos recibiendo noticias de muertes súbitas en deportistas, y artículos publicados en revistas médicas y no médicas en relación con el beneficio de la actividad física sobre nuestra salud. A menudo y por desgracia, la primera manifestación de una enfermedad cardíaca grave en los jóvenes es también el último. En las redes sociales encontramos gran controversia entre profesionales médicos que se decantan hacia la opción de realizar chequeos o reconocimiento preparticipativos a deportistas jóvenes, incluyendo toda la “batería” de pruebas diagnosticas disponibles, y otros que son más reacios a realizarlas, apoyando que con un ECG de 12 derivaciones con una exploración y anamnesis detallada sería suficiente.

¿Cuáles son las causas más comunes de muerte súbita cardíaca en los jóvenes?  
Las causas más frecuentes son patologías estructurales del corazón y entidades arritmogénicas, entre las que se incluyen la miocardiopatía hipertrófica, dilatada y arritmogénica del ventrículo derecho, miocarditis, síndrome de QT largo congénito, síndrome de Brugada y taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica. 
La muerte súbita puede ser causada por variantes genéticas y lesiones cardíacas adquiridas, presentes en el 0.3% de la población. La gran mayoría desconocen su enfermedad y llevan una vida normal realizando actividades cotidianas sin control alguno, aunque algunos pueden presentar síntomas previos, que nos pueden ayudar al diagnóstico precoz.

Destacamos la revisión realizada por el UK National Screening Comité, donde se indica que la incidencia anual de muerte súbita es de 1 por 100.000 habitantes, en edades comprendidas entre 12 y 35 años.

En el articulo que comentamos en nuestro blog, publicado recientemente en NEJM, Bagnall et al presentan los resultados de un estudio observacional prospectivo donde evalúan la frecuencia y  causas de muerte súbita en jóvenes de edades comprendidas entre 1-35 años (población: Australia y Nueva Zelanda) durante un período de 2 años (a partir de 2010 de 2012), recogiendo datos de la autopsia, información demográfica, y datos clínicos, incluyendo información genética y de laboratorio.
Los investigadores definieron “muerte súbita cardiaca” (MSC) como aquella muerte en una persona sana dentro de la hora de inicio de los síntomas, o dentro de las 24 horas de haber sido visto bien por otras personas. Y se definió “Muerte súbita inexplicada” a aquella muerte cardiaca repentina sin una clara causa de muerte identificada después de una autopsia completa y exhaustiva.

Resultados:
Se identificaron 490 casos de MSC, siendo la media de edad de 24 años, con un predominio del sexo masculino (aprox 70% de los casos). Casi el 40% de las personas murió durante el sueño. La incidencia anual fue de 1,3 por cada 100.000 personas de 1-35 años. El grupo de edad con mayor riesgo fue el comprendido entre los 31-35 años (3,2 por 100.000).
El 40% de los casos tenía un corazón estructuralmente normal y se designaron a las muertes súbitas sin explicación. Entre las causas de MSC, la más frecuente fue coronariopatía (24%), seguida de las miocardiopatías hereditarias (16%). Para todos los subgrupos de edad, la muerte inexplicable fue el hallazgo más frecuente, excepto para aquellas sucedidas entre los 31-35 años, donde la coronariopatía fue la más común y frecuente.
En casi el 30% de los casos muerte súbita inexplicada, se identificó una mutación genética cardíaca clínicamente relevante. Durante el seguimiento, se identificó en el 12% de las familias un diagnóstico de enfermedad cardiovascular heredada



Datos relevantes 
  •  Las MSC inexplicables en jóvenes representan el 40% de los casos.  
  • Aunque a menudo pensamos acerca de la coronariopatía como una enfermedad que se presenta en la población de más edad, casi el 25% de los casos en este estudio tenían enfermedad arterial coronaria que conduce a la MSC, con un riesgo más alto en el grupo de mayor edad (31-35 años).
  • Las pruebas genéticas fueron capaces de identificar una mutación genética cardíaca clínicamente relevante para casi un tercio de los casos de muerte súbita inexplicada y aumenta la probabilidad de identificar una posible causa de muerte en personas en los que solo se ha realizado la autopsia.




CONCLUSIONES:
Este estudio sugiere que las pruebas genéticas pueden ser útiles junto a la autopsia en casos de MSC inexplicada en los jóvenes, aunque quedan muchos casos para los que no se encuentra una etiologia evidente. 
Nos planteamos la pregunta de la necesidad de realización de screening en deportistas menores de 35 años, algo que sigue generando mucha controversia. Ciertamente el mayor beneficio lo conseguiríamos en deportistas con mayor riesgo cardiovascular y, en este estudio, la presencia de coronariopatía es más elevada de lo que inicialmente se podría sospechar en personas jóvenes. 
Realizar controles médicos a deportistas jóvenes podría derivar en problemas para ellos y su entorno en caso de resultados inciertos. Estos temas los abordaremos en próximas revisiones, habrá tiempo para ello!!!


REFERENCIA
A Prospective Study of Sudden Cardiac Death among Children and Young Adults
Richard D. Bagnall, et al. N Engl J Med 2016; 374:2441-2452. June 23, 2016 DOI: 10.1056/NEJMoa1510687


http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1510687

jueves, 19 de mayo de 2016

Manejo del síncope en atletas ¿Qué debemos hacer?

Síncope en el atleta

El síncope se define como una pérdida transitoria de conciencia debida a hipoperfusión cerebral global, con recuperación posterior espontánea y completa. El presíncope se define como la presencia de aturdimiento, mareo o debilidad sin llegar a pérdida de conciencia. Es importante distinguir el síncope de otras causas de pérdida de conciencia, como convulsiones, trastornos metabólicos y accidentes cerebrovasculares o ataques isquémicos transitorios.

El síncope es un problema clínico común con una prevalencia estimada del 40% en la población general, representando un número importante de visitas a urgencias y hospitalizaciones. El atleta representa una población excepcional en el contexto de la evaluación y manejo del síncope por dos razones importantes:
    • Los atletas son considerados símbolos de una salud excepcional, la noticia de una muerte súbita es especialmente impactante y concita mucha discusión en la necesidad de realización de pruebas de screening.
    • La suspensión a largo plazo de las actividades deportivas puede provocar un gran problema emocional y psicológico en el atleta y su círculo.

Así pues, un estudio preciso y completo del síncope en los atletas es crucial para evitar resultados desfavorables y evitar restricciones deportivas indebidas a individuos atletas sanos.

Clasificación del Síncope

Un estudio publicado en atletas sometidos a control ECG mostró que un 6,2% de los atletas experimentaron un síncope en 5 años de seguimiento. El diagnóstico diferencial de un síncope es amplio, la gran mayoría de los episodios son secundarios a una causa benigna, y sólo un pequeño porcentaje es atribuible a la presencia de una cardiopatía estructural subyacente.

Se puede clasificar a los atletas con síncope en tres cohortes basándonos en el contexto cronológico del síncope:

a) Síncope relacionado con el ejercicio.
b) Síncope post-esfuerzo
c) Síncope por esfuerzo.

  • El síncope relacionado con el ejercicio es la forma más común (> 85% de los casos), con una etiologia neurocardiogénica, refleja o vasovagal. El síncope vasovagal, considerado una condición benigna, se suele producir con cambios posturales (pasar de una posición sentada a bipedestación), al experimentar miedo o angustia emocional tras unos desencadenantes específicos (visión de sangre o traumatismo). Suelen describir un pródromo de mareo, palidez, sensación de calor, diaforesis y náuseas o dolor epigástrico. El síncope situacional, como su nombre indica, tiende a ser reproducible con ciertas conductas o actividades (toser, defecar, micción). La deshidratación y la reducción del volumen intravascular pueden inducir un estado de hipotensión ortostática e inducir un episodio presincopal con parecidas características prodrómicas del síncope reflejo, pero sin pérdida de la conciencia.

  • Síncope post-esfuerzo: con frecuencia se produce cuando el ejercicio se para súbitamente, ocasionando una reducción brusca del retorno venoso y del gasto cardíaco. Así, un aumento agudo de la contractilidad miocárdica puede originar una activación del reflejo depresor cardiaco con inducción de una bradicardia paradójica. El atleta puede desarrollar una pérdida aguda del tono postural, hipotensión, e hipoperfusión transitoria cerebral (reflejo de Bezold-Jarisch). Los factores que contribuyen a este síncope incluyen la deshidratación y la reducción del volumen plasmático.

  • Síncope inmediatamente después del ejercicio: se produce cuando el deportista se mantiene en pie y, por lo general, es menos preocupante que el síncope durante el ejercicio.

El síncope que se produce durante el ejercicio puede ser el único síntoma que precede a la muerte súbita cardiaca. El diagnóstico diferencial debería incluir entidades con cardiopatía estructural: miocardiopatía hipertrófica (MCH), anomalías coronarias congénitas, displasia arritmogénica del ventrículo derecho (DAVD), canalopatías como el síndrome de QT largo (SQTL) o el síndrome de Brugada, miocarditis y la miocardiopatía espongiforme. Además, debemos mencionar la commotio cordis (conmoción cardíaca) como causa importante de síncope, que se caracteriza por muerte súbita cardiaca atribuible a contusión cardíaca tras traumatismo en la región precordial. El golpe de calor o hiponatremia también deben tenerse en cuenta en pacientes con síncope relacionado con el ejercicio.

La evaluación de un atleta con síncope

Una historia clínica completa es la piedra angular para la evaluación del atleta con síncope. Un atleta con pérdida de conciencia durante la práctica deportiva debe ser retirado inmediatamente de nuevas actividades deportivas hasta que se complete un estudio detallado. La Figura 1 muestra un enfoque algorítmico de evaluación de un atleta con un evento sincopal.

Evidentemente los atletas no pueden recordar todos los acontecimientos y con frecuencia es útil hablar con testigos presenciales (si los hubiera), incluido personal de entrenamiento, incidiendo en el estado clínico del paciente después del episodio sincopal. Las sacudidas mioclónicas o incontinencia intestinal o vesical pueden sugerir actividad convulsiva (aunque la hipoperfusión cerebral global también puede imitar estos hallazgos). Otros eventos peri-sincopales, tales como presencia de un ruido fuerte que precede al síncope, puede sugerir el diagnóstico de SQTL (Lancet 2008;372:750-63).

Muy importante es indagar sobre la presencia de mareos previos o síntomas presincopales, o dolor torácico, palpitaciones, y disnea. Hay que destacar que algunos atletas pueden minimizar los síntomas durante la consulta médica, en un intento de preservar el permiso médico para continuar con sus actividades atléticas.

Por último, la obtención de la historia familiar y social también es importante. Una historia familiar significativa de muertes inexplicables o trastornos genéticos conocidos debería iniciarnos a una investigación adicional. El uso de drogas ilícitas o sustancias que mejoran el rendimiento debe ser investigado.

Además de evaluar el aspecto general y los signos vitales, deberemos realizar la auscultación de posibles soplos cardíacos con maniobras especiales que pueden sugerir la presencia de una cardiopatía congénita o MCH. Todos los pulsos periféricos deben ser examinados para descartar valvulopatía y enfermedades aórticas.

Si tras la realización de una adecuada anamnesis y exploración no se obtienen conclusiones relativas (es decir, dolor en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones, cualquier episodio de síncope por esfuerzo), deberíamos realizar pruebas diagnosticas complementarias:

  • ECG de 12 derivaciones en reposo, que puede mostrar datos de hipertrofia ventricular izquierda, Síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW), fibrilación auricular, isquemia, síndrome de Brugada o SQTL. Aunque la sensibilidad y especificidad del ECG como herramienta de detección ha mejorado, muchas causas de alto riesgo de síncope pueden no ser diagnosticadas con el ECG.

  • La ecocardiografía puede usarse para confirmar los resultados sugeridos en un ECG y evaluar mejor la anatomía cardiaca (MCH, DAVD). Debemos incluir imágenes del origen y el curso proximal de las arterias coronarias.

  • Si la enfermedad estructural necesita ser mejor evaluada, deberíamos emplear otras técnicas como la resonancia magnética cardiaca o el TAC. Los patrones de gadolinio pueden ayudar a hacer un diagnóstico de MCH, miocarditis, miocardiopatía espongiforme o miocardiopatías infiltrativas no diagnosticadas previamente como la hemocromatosis o la sarcoidosis.

  • Si el ECG en reposo y la ecocardiografía no aportan información y se sospecha de una etiología arrítmica, la prueba de esfuerzo para inducir arritmia puede ser útil, ya que tendría como objetivo imitar mejor el ejercicio durante el cual se produjo el evento sincopal (un corredor de larga distancia tendrá que mantener un ritmo constante durante un largo período de tiempo, mientras que un jugador de baloncesto tendrá que realizar ejercicios de entrenamiento de intervalos con carreras de velocidad y descanso).

  • El empleo de Holter-ECG de 24 horas tiene un papel limitado, de ahí que en ocasiones especiales pueda ser útil el empleo de holter implantable. Por último, el estudio electrofisiológico y ablación por radiofrecuencia pueden llevarse a cabo para confirmar y tratar a los pacientes con vías accesorias sospechosas o arritmias ventriculares.

  • Una herramienta relativamente nueva y potencialmente útil para evaluar a los pacientes es la aplicación del teléfono móvil que funciona como un dispositivo de monitorización, permitiendo "en tiempo real" la grabación y transmisión de los trazados en los atletas sintomáticos a consultores médicos, empleando el smartphone. Esta tecnología tiene el potencial de hacer diagnósticos más rápidos.

De acuerdo con las más recientes directrices de la AHA/ACC, el reconocimiento de los atletas con enfermedad cardiovascular debe incluir la detección sistemática de familias con enfermedad genética conocida, y el cribado sistemático de grandes poblaciones de atletas (escuela secundaria y atletas universitarios).


Figura 1. Enfoque algorítmico de evaluación de un atleta con un evento sincopal..


Conclusiones

El objetivo principal de la evaluación del atleta con síncope es determinar si existe enfermedad cardíaca subyacente y si puede continuar con la actividad atlética con seguridad.

Evidentemente el mal diagnóstico de una etiología potencialmente mortal puede tener consecuencias devastadoras, pero por otra parte el coste de diagnosticar una condición benigna como peligrosa o potencialmente mortal, puede llevar a la restricción innecesaria de la actividad física, con las consecuencias negativas económicas y psicosociales al deportista y su entorno.


Aunque la mayoría de las causas del síncope en el atleta son benignas, es recomendable realizar una evaluación completa que siempre debe comenzar por una historia clínica detallada, aspecto que a veces se nos olvida, dentro de este mundo médico cada vez más tecnológico.  


Referencias:

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  • Keiderling K. Heart of a Lion: The Life, Death and Legacy of Hank Gathers. 2010: Morning Star Communications.
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  • O'Connor FG, Oriscello RG, Levine BD. Exercise-related syncope in the young athlete: reassurance, restriction or referral? Am Fam Physician 1999;60:2001-8.
  • Campagna JA, Carter C. Clinical relevance of the Bezold-Jarisch reflex. Anesthesiology 2003;98:1250-60.
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  • Antzelevitch C, Brugada P, Borggrefe M. Brugada syndrome: report of the second consensus conference. Heart Rhythm 2005;2:429-40.   

sábado, 30 de enero de 2016

Cambios morfológicos en el corazón con el ejercicio intensivo

CAMBIOS MORFOLOGICOS EN EL CORAZON CON EL EJERICIO INTENSIVO

Relación de los cambios morfológicos y la capacidad funcional del deportista


Artículo presentado en Circulation Cardiovascular Imaging en le que se analiza los cambios morfológicos producidos por el ejercicio de alta intensidad evaluados por resonancia magnética cardiaca (RM)

Se seleccionan de manera aleatoria a 84 voluntarios sanos no entrenados, asignados a dos grupos: uno de entrenamiento intensivo y otro grupo de inactivos. Los voluntarios deportistas realizaban una actividad física con una intensidad entre el 95% -105% de la
frecuencia cardíaca calculada en el umbral anaeróbico. Al inicio y a las 16 semanas se realizó prueba de esfuerzo, determinación de lactado y RM cardiaca.
El volumen del  ventrículo izquierdo (VI) y del ventrículo derecho (VD) (LV, 77,1 ± 8,5 a 83,9 ± 8,6; RV, 80,5 ± 8,5 a 86,6 ± 8,1) y la masa (LV, 58,2 ± 6,4 a 63,4 ± 8,1; RV, 14,8 ± 1,7 a 16,1 ± 2,1) aumentó significativamente con el entrenamiento intenso respecto a los datos nasales. 

Estos cambios se relacionaban con la capacidad aeróbica máxima (VO2max) y una disminución en la concentración de lactato en sangre en el umbral anaeróbico. Ningún paciente presentó realce tardío en la resonancia cardiaca





Por tanto se concluye, que tras 16 semana de tratamiento intensivo en sujetos no entrenados previamente, ocurren cambios tantos a nivel auricular como ventricular, con aumento de diámetros, que se correlaciona con la mejor funcional del deportista, cosa que no ocurre en el grupo sedentario

Os dejamos el pdf con el artículo para una lectura detallada:
http://circimaging.ahajournals.org/content/8/4/e002566.full.pdf+html

domingo, 10 de enero de 2016

Entrenamiento aeróbico de intervalos y fibrilación auricular (FA) a corto plazo: mejoría evidente

En la prestigiosa revista Circulation ha sido publicado en enero de 2016 un artículo que consideramos muy interesante en el mundo de la Cardiología del deporte en relación con el ejercicio y la fibrilación auricular (FA).

La presencia de FA en atletas se ha descrito en numerosos estudios. En 1998 el grupo escandinavo de Karjalainen publicó el primer estudio prospectivo longitudinal que mostraba asociación entre la práctica deportiva de resistencia y la FA. Tras 10 años de seguimiento se encontró que la incidencia de FA entre estos deportistas fue del 5.3 % en comparación con el 0.9 % de los sujetos control. Del mismo modo la incidencia de FA en el subgrupo de deportistas de resistencia de mediana edad sin factores predisponentes fue inesperadamente elevada, con un riesgo relativo para FA aislada asociada al ejercicio físico intenso del 5.5 %.

A continuación vamos a resumir el reciente estudio publicado en Circulation:

Antecedentes: El entrenamiento físico es un tratamiento efectivo para las comorbilidades de la fibrilación auricular (FA). Sin embargo, un alto nivel de ejercicio de resistencia se asocia con un aumento de la prevalencia de FA. En este ensayo noruego se evaluaron los efectos del entrenamiento aeróbico de intervalos (AIT: Aerobic Interval Training) sobre los síntomas de FA, la salud cardiovascular y la calidad de vida (CV) en pacientes con FA.

Métodos y Resultados:
  • 51 pacientes con FA no permanente fueron aleatorizados para AIT (n = 26), que consistía en 4 intervalos de 4 minutos al 85-95% de la frecuencia cardíaca máxima, 3 veces por semana durante 12 semanas, y un grupo control (n = 25) que continuaba con sus hábitos de ejercicio regular.
  • Se empleó un Holter implantable que registró la presencia de FA desde 4 semanas antes a 4 semanas después del período de intervención. Se evaluó la función cardíaca, el consumo máximo de oxígeno (VO2 pico), el perfil lipídico, la calidad de vida y síntomas de FA antes y después de las 12 semanas del período de intervención.
  • El tiempo medio en FA aumentó del 10,4% a 14,6% en el grupo control, mientras que se redujo de 8,1% a 4,8% en el grupo de ejercicio (p=0,001 entre grupos). La frecuencia de síntomas de FA (p=0,006) y la gravedad de los síntomas FA (p=0,009) se redujeron después del entrenamiento de intervalos aeróbico (AIT).
  • El entrenamiento aeróbico de intervalos mejoró el VO2 pico, la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI), la aurícula izquierda, las medidas de salud general y vitalidad de calidad de vida, así como los valores de lípidos en comparación con los controles.
  • Hubo una tendencia hacia un menor número de cardioversiones y menos ingresos hospitalarios después de los entrenamiento aeróbico de intervalos (AIT).

Conclusiones: El entrenamiento aeróbico de intervalos (AIT) durante 12 semanas redujo el tiempo de FA en pacientes con FA no permanente. Esto es seguido por una mejora significativa en los síntomas de FA, el VO2 pico, la función del ventrículo y aurícula izquierda, los niveles de lípidos, y la calidad de vida.


Comentarios:
El entrenamiento aeróbico de intervalos consiste en alternar niveles de intensa actividad con niveles bajos, por ejemplo entrenamientos que se basan en caminar y cada dos minutos trotar un poco y luego volver a caminar, repitiendo esta secuencia unas cuatro veces. Se puede realizar con diferentes actividades: caminar, correr, nadar, bailar, bicicleta, así como con máquinas: elípticas, tapiz rodante y bicicletas estáticas.

Los beneficios del entrenamiento por intervalos se han presentado en numerosos estudios: mejora la condición física, favorece la pérdida de grasa abdominal, aumenta la resistencia cardiovascular, reduce la frecuencia cardiaca en reposo, mejora la FEVI, disminuye la presión arterial, previene la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.


Aquí te indicamos un ejemplo de entrenamiento aeróbico por intervalos, recordando que siempre es muy importante y necesario un adecuado calentamiento.

  1. Trotar 10 minutos de forma suave.
  2. Subir una cuesta o pendiente casi al máximo de tu capacidad.
  3. Volver al punto de partida
  4. Repetir esta actividad 5 veces más y posteriormente trotar 10 minutos para recuperarte.
  5. Posteriormente realiza otras 6 series subiendo la cuesta y bajando al trote.
  6. Para finalizar, debes trotar otros 10 minutos y el entrenamiento aeróbico por intervalos a llegado a su fin.
  7. Esencial es la realización de estiramientos.

Recuerda, la parte principal debe tener una duración entre 20 y 30 minutos. Recomendable no beber grandes cantidades de líquidos durante este tipo de entrenamiento.

Por lo tanto, el entrenamiento por intervalos es una técnica de ejercicios que combina breves períodos de esfuerzo con algunos minutos de descanso.

Otro ejemplo sería si caminas en una cinta en el gimnasio, puedes hacer 4 minutos de caminata normal combinados con 1 minuto de caminata acelerada; luego 4 minutos de caminata normal para reponer energías y entonces 3 minutos de caminata acelerada, para volver a descansar 4 minutos con una caminata normal y repetir 1 minuto de caminata acelerada.

Referencia:

Aerobic Interval Training Reduces the Burden of Atrial Fibrillation in the Short Term: A Randomized Trial.

http://circ.ahajournals.org/cgi/content/long/CIRCULATIONAHA.115.018220v1

martes, 29 de diciembre de 2015

Muerte Súbita: en la mitad de los casos "avisa" antes.



Muertes “no tan súbitas”. Más de la mitad de los pacientes refirieron al menos un síntoma dentro de las 4 semanas previas a su parada cardíaca.
El 22 de diciembre 2015 se publicó on-line en la revista «Annals of Internal Medicine» un artículo muy interesante en el que se subrayaba que los pacientes que sufren un episodio de muerte súbita (MS) suelen presentar síntomas de alerta ya desde un mes antes de que se produzca.
¿Cuáles son estos síntomas? DOLOR TORÁCICO (46%) y DISNEA (18%).
¿Y en cuántos pacientes? En aproximadamente LA MITAD DE ADULTOS DE MEDIANA EDAD.
Este estudio prospectivo (área metropolitana de Portland, Oregón, EE.UU) incluyó a 839 pacientes entre 35 y 65 años de edad con episodios de MS, donde se recogió información documentada por los equipos de los servicios de emergencias médicas, intensivistas y cardiólogos en 16 hospitales locales.
De los 839 pacientes, 430 pacientes (51%) refirieron al menos un síntoma dentro de las 4 semanas anteriores a su parada cardíaca. No hubo diferencias por sexos: hombres 50%, mujeres 53% (P= 0.59).
El 80% de los pacientes comenzaron con síntomas más de 1 hora antes de la aparición del inicio de la MS, de tal modo que en 147 pacientes, el inicio de los síntomas se produjo más de 24 horas antes del episodio. Entre este subgrupo de pacientes, el 93% tuvieron nuevos episodios recurrentes de síntomas durante las 24 horas anteriores a su paro cardíaco.
 Como hemos comentado, el principal síntoma fue el dolor torácico. Los varones experimentaron más dolor que las mujeres; pero las mujeres experimentaron más disnea (P<0,001). Sin embargo, aun cuando el análisis se restringió a los pacientes con cardiopatía isquémica documentada, las tasas de dolor torácico en un 32% entre las mujeres fueron inferiores a los de los hombres en un 58% (P=0,001). El 5% de la cohorte desarrolló síncope o palpitaciones como síntomas previos a la MS. 
Entre los 430 pacientes que presentaron síntomas antes del episodio de MS, 81 pacientes (19%) había llamado al servicio de emergencia médica antes de la parada cardíaca. Entre estos 81 pacientes que hicieron una llamada, más del 75% tuvieron el evento antes de la llegada del equipo de emergencias y el 22% durante su traslado al hospital.
Casi un tercio (32,1%) de los que llamó al servicio de emergencias (911) sobrevivió hasta el alta hospitalaria, en comparación con sólo el 6% de los pacientes que no llamaron al 911 (P<0,001). En el análisis ajustado, el realizar una llamada al 911 aumentó la probabilidad de  sobrevivir al alta hospitalaria en casi cinco veces, a una razón de odds (RO) de 4,82 en comparación con los que no llamaron (P <0,001).
En conclusión: La muerte súbita no es tan repentina o súbita como podríamos pensar, ya que algunos pacientes habían presentado síntomas en las 4 semanas previas. Por cada minuto de retraso de reanimación, hay un 10% menos de posibilidades de recuperación del paciente. Por ello es tan importante conocer medidas de reanimación cardiopulmonar (RCP) y la presencia de desfibriladores en centros públicos. Sólo un 7% de los pacientes que han tenido un episodio de muerte súbita sobrevive al mismo. 


Referencia
Marijon E, Uy-Evanado A, Dumas F, et al. Warning symptoms are associated with survival from sudden cardiac arrest. Ann Intern Med 2015; DOI:10.7326/M14-2342. Abstract