Cardiología Deportiva

Cardiología Deportiva
Deporte Siempre con Control Médico. La actividad física es salud.

domingo, 4 de diciembre de 2016

QUÉ TIPOS DE DEPORTE SON MÁS BENEFICIOSOS PARA LA SALUD

Asociación entre diferentes tipos de deportes y ejercicio con mortalidad por todas las causas y enfermedades cardiovasculares: un estudio de cohorte de 80.306 adultos británicos.

En nuestro blog de #CardiologíaDeportiva traemos este estudio realizado en Inglaterra y Escocia, donde se analiza la influencia de diferentes deportes y actividades físicas sobre la mortalidad por todas las causas y mortalidad cardiovascular. Tal y como han demostrado numerosos estudios, la actividad física es muy saludable cuando la comparamos con el sedentarismo, y en este trabajo llama la atención los buenos resultados obtenidos por los deportes de raqueta, destacando en el lado opuesto el que sólo el 44% de los británicos realizan adecuadamente ejercicio semanal.
La evidencia de los efectos a largo plazo de la práctica de disciplinas deportivas sobre la salud es escasa, y este fue unos de los objetivos de este estudio, donde se examinó la asociación de seis tipos de deporte/ejercicio con el riesgo de mortalidad por todas las causas y por enfermedades cardiovasculares (ECV).
Los deportes de raqueta (tenis, bádminton, squash), la natación, los ejercicios aeróbicos (clases de aeróbic/ gimnasia/"keep fit"/"fitness") y el ciclismo parecen ser las mejores actividades físicas, según este trabajo publicado en el British Journal of Sports Medicine (1), que examinó la información sobre más de 80.000 adultos que participaron en encuestas nacionales de salud entre los años 1994 y 2008.
La edad media de los encuestados fue de 52±14 años (54% mujeres, alto porcentaje en comparación con otros trabajos) y fueron preguntados sobre tipo y cantidad de actividad física que habían realizado en las 4 semanas anteriores. incluyendo la intensidad de dicho ejercicio (‘Was the effort usually enough to make you out of breath or sweaty?’). La actividad deportiva más frecuente entre los encuestados fue la natación, seguida del ciclismo, los ejercicios de aeróbic, correr ("runner/jogger"), deportes de raqueta y fútbol/rugby.
Los investigadores también estudiaron la supervivencia de los encuestados durante un promedio de 9 años tras la finalización de la encuesta: 8.790 murieron de todas las causas, incluyendo 1.909 por ECV. Menos de la mitad de los encuestados (algo más del 44%) cumplieron con la cuota semanal de actividad física recomendada cuando fueron encuestados.
Después de tener en cuenta diferentes factores influyentes, los autores del artículo identificaron qué deporte o ejercicio parecía ser el más beneficioso. En comparación con los participantes que dijeron que no habían hecho ejercicio, hallaron que el riesgo de muerte por cualquier causa era:
  • 47% menor entre los que practicaban deportes de raqueta (badminton/ tenis/ squash) (HR=0.53, 95% CI 0.40 to 0.69);
  • 28% menor entre los nadadores (HR=0.72, 95% CI 0.65 to 0.80);
  • 27% menor entre los que participaron en ejercicios aeróbicos (clases de aeróbic/ gimnasia/"keep fit"/"fitness") (HR=0.73, 95% CI 0.63 to 0.85);
  • y un 15% menor entre los ciclistas (HR=0.85, 95% CI 0.76 to 0.95);
  • no se observaron tales asociaciones en corredores (running/jogging) y para los que jugaron al fútbol/rugby.
Cuando los investigadores analizaron el riesgo de muerte por ECV, encontraron una reducción significativa de este riesgo del:
  • 56% en aquellos que practicaron deportes de raqueta (HR=0.44, 95% CI 0.24 to 0.83);
  • 41% en los nadadores (HR=0.59, 95% CI 0.46 to 0.75);
  • y del 36% (HR=0.64, 95% CI 0.45 to 0.92) para deportes aeróbicos, en comparación con los que no habían practicado deporte;
  • pero no hubo asociaciones significativas para el ciclismo, los corredores y los que practicaron fútbol (muy baja prevalencia entre la población, lo que puede ser un sesgo importante).

Los investigadores encontraron un 43% de reducción del riesgo de muerte por todas las causas y una reducción del 45% de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular entre corredores (runners/joggers) en comparación con los que no corrieron, pero esta ventaja no se consideró significativa cuando otros factores influyentes fueron tomados en cuenta. Estos datos, no tan positivos para algunos deportes, podrían explicarse por el corto período de tiempo (4 semanas) utilizado en los cuestionarios sobre qué tipo de actividad física habían realizado, no suficientemente extenso como para diferenciar el comportamiento a largo plazo sobre la salud, dando lugar a unos resultados erróneos. Parece, por tanto, que si bien los resultados no son estadísticamente significativos, este estudio se suma a otros que apoyan los efectos beneficiosos del correr/trotar sobre la mortalidad por todas las causas y sobre las ECV.
Las conclusiones del estudio fueron que estos hallazgos demuestran que la participación en deportes puede tener beneficios significativos para la salud pública, por lo que se recomienda fortalecer la evidencia científica de que el deporte es bueno para la salud y promover una mayor participación deportiva entre la sociedad.

COMENTARIOS:

Está bien establecido que la actividad física tiene múltiples beneficios cardiometabólicos para la salud. Este estudio es importante por la gran cantidad de encuestados y por el periodo de tiempo analizado. Pero es cierto que hay que tomar en consideración algunos aspectos, como por ejemplo que el impacto de correr y trotar podría haber sido subestimado. Además el tamaño muestral de los participantes que practicaron fútbol o rugby fue pequeño, lo que podría explicar el aparente bajo impacto positivo de estas actividades. Otro sesgo del estudio es la estacionalidad, ya que la investigación de algunos deportes puede haber quedado fuera de temporada, y disminuir su prevalencia, con resultados no tan positivos como con otros deportes.
Si que se encontraron asociaciones sólidas entre la participación en deportes tales como la natación, ciclismo, deportes de raqueta y ejercicios aeróbicos, con reducciones significativas en la mortalidad por todas las causas y por ECV, lo que debe servir para apoyar a la sociedad a desarrollar y promover programas deportivos y pautas cotidianas de actividad física.
Pero hay que llevar cuidado con este estudio porque alguno podría malinterpretar que el correr o jugar al fútbol/rugby no va a proteger contra las ECV, ya que en el registro si que se aprecia que tanto los corredores como los futbolistas tuvieron una menor tasa de muerte por enfermedad cardíaca. Así pues, se trata de un estudio observacional, por lo que no se pueden sacar conclusiones firmes sobre causa y efecto. Se basa en un único cuestionario para determinar la cantidad y tipo de actividad física, y evidentemente no debe considerarse como un estudio definitivo y la fiabilidad del mismo no es total.
La conclusión más evidente que se debe extraer es que debemos seguir prescribiendo actividad física a nuestros pacientes, porque es la mejor terapia, "es la mejor pastilla" para reducir el riesgo cardiovascular, y debemos seguir concienciando a la sociedad que el deporte es un hábito divertido y saludable desde una edad temprana.
Ahora que se está anunciando en España y otras naciones un incremento de impuestos en refrescos y bebidas azucaradas, no estaría de más que este dinero recaudado estuviera dedicado principalmente para financiar actividades deportivas en escuelas, institutos, así como en mejoras de las maltrechas instalaciones deportivas.
Habrá mucha gente que nos puede decir que no les gusta realizar actividades deportivas, como el tenis, correr, nadar, jugar al fútbol, al baloncesto o al balonmano, pero aquí está nuestro objetivo como médicos, tenemos que estimular a nuestros pacientes a ser activos de otra manera, como por ejemplo caminando 150 minutos semanales, o salir a pasear con su bicicleta, y reducir en la medida que sea posible la vida sedentaria que suelen llevar.
¿Cómo podría impactar estos resultados en la práctica clínica?
Estas observaciones deben apoyar a los médicos a considerar la participación deportiva como una forma eficaz de mejorar la salud. Por lo tanto, la conclusión final de este estudio es que la participación en diferentes deportes (tenis, natación, ejercicios aeróbicos, etc.) se asocia con una reducción de mortalidad total y cardiovascular.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
1 Oja P, Kelly P, Pedisic Z, et al. Associations of specific types of sports and exercise with all-cause and cardiovascular-disease mortality: a cohort study of 80306 British adults, British Journal of Sports Medicine (2016). DOI: 10.1136/bjsports-2016-096822
Br J Sports Med doi:10.1136/bjsports-2016-096822

viernes, 25 de noviembre de 2016

ACTIVIDAD FÍSICA Y PREVALENCIA DE PATOLOGÍAS EN LA POBLACIÓN ESPAÑOLA

REPERCUSIÓN DE LA ACTIVIDAD FÍSICA EN LA POBLACION ESPAÑOLA. ENCUESTA EUROPEA DE SALUD EN ESPAÑA


Traemos en nuestro Blog de Cardiología Deportiva el documento realizado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte, sobre Actividad física y prevalencia de patologías en la población española. Edición 2016.

Se trata de un documento muy detallado que merece la pena revisar y que debería ser referencia en cualquier exposición que se realice en relación con la actividad física en España, de ahí que hagamos un breve resumen del mismo. Lo podeis encontrar en el catálogo de publicaciones del Ministerio: www.mecd.gob.es, en su catálogo general de publicaciones oficiales: publicacionesoficiales.boe.es

El periodo de toma de datos fue de enero de 2014 a febrero de 2015. Se trata de un estudio transversal utilizando los datos procedentes de la Encuesta Europea de Salud en España (EESE) con el objetivo de evaluar la actividad física en la población española en relación con la prevalencia de enfermedades crónicas comunes. La encuesta incluye respuestas de 22.842 personas.

Los niveles de Actividad Física (AF) se clasificaron:

0 = nunca;
I = ocasional;
II = varias veces al mes;
III = varias veces a la semana.

Estos son los resultados más sobresalientes:

ü La inactividad física es responsable de al menos el 10% de enfermedades cardiovasculares, el 7% de diabetes tipo 2, el 10% del cáncer de mama, y cáncer de colon y el 9% de mortalidad prematura.

ü  El 34.4 % de la población española de 18 a 74 años no hace ninguna AF en su tiempo de ocio (nivel 0) y el 38.9 % solo lo hace ocasionalmente (nivel I). Es decir, que el nivel de AF es subóptimo en un 73 % de la población española de 18 a 74 años.

ü  En la población sin estudios o con educación primaria (básica) solo el 17,4% practican AF de nivel II o III.

ü  En la población general hay 2.75 veces más sedentarios que activos y es casi el doble en las mujeres (4.0) que en los hombres (2.0).

ü  En la población que practica AF de nivel II o III, se observan reducciones importantes en el porcentaje de personas con una percepción de salud negativa, el consumo de medicamentos y la prevalencia de patologías.

ü  Los resultados de este estudio muestran que en la población española de 18 a 74 años la prevalencia de algunas de las enfermedades crónicas más comunes (hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes, depresión y ansiedad) se incrementa notablemente en la población inactiva, cuadruplicándose en algunos casos con respecto a la observada en la población que practica actividad física o deporte.

ü  El riesgo estimado de padecer algunas de estas enfermedades se puede llegar a duplicar como consecuencia de la inactividad física.

ü Hay una clara disminución del consumo de medicamentos en las personas físicamente activas.

ü  La práctica de AF se incrementa con el nivel de estudios, disminuye con la edad y es significativamente menor en las mujeres.

ü  Hay una fuerte reducción de la prevalencia de diabetes a medida que se aumenta el nivel de AF, en particular a partir de los 45 años. En la población de 45-54 años la prevalencia de diabetes se triplica en los sedentarios (7%) con respecto a los más activos (2.3%) y también en el grupo de edad de 55-64, con una prevalencia del 13% en los sedentarios y aproximadamente 4% en los activos.

ü  Se aprecia en la población española una reducción significativa de la prevalencia de hipercolesterolemia (colesterol total) en la población que realiza más AF, sobre todo a partir de los 45 años.

ü  La reducción de la prevalencia de depresión en la población más activa es evidente a partir de los 25 años, con un fuerte efecto dosis respuesta.

ü El riesgo de padecer hipertensión disminuye el 37% (OR=0.63), el de padecer ansiedad el 52,4% (OR=0.476) y el de tomar medicamentos recetados el 20% o 25% en la población que realiza AF de nivel II o III, respectivamente.

ü  En relación a las distintas comunidades autónomas españolas, destacar al País Vasco y la Comunidad de Madrid, con aproximadamente 2 veces más inactivos que activos y en el lado opuesto Galicia, con 6 veces más población inactiva que activa.

ü Un incremento en la práctica de AF en la población española produciría una importante reducción del gasto sanitario en España

Así pues, los resultados denotan que falta mucho por hacer en relación con la realización de actividad fisica en nuestro medio, se evidencian los grandes beneficios que reporta el ejercicio sobre la salud, y en concreto sobre enfermedades que repercuten negativamente sobre la esfera cardiovascular. 

Deporte es salud !!!



Referencia:


https://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/EncuestaEuropea/Enc_Eur_Salud_en_Esp_2014.htm

miércoles, 16 de noviembre de 2016

TROMBOEMBOLISMO VENOSO EN DEPORTISTAS. PAPEL DE LOS ANTICOAGULANTES ORALES DIRECTOS



DEPORTE Y ANTICOAGULACIÓN TRAS TROMBOEMBOLISMO VENOSO (TEV). QUÉ PUEDEN APORTAN LOS ANTICOAGULANTES DIRECTOS (DOAC).


La presencia de TEV, que consiste en trombosis venosa profunda (TVP) y/o embolia pulmonar (EP) en deportistas ha sido poco descrita y con series de pequeños casos 1-3. El TEV es común en la población general. En los deportistas suele ser debidos a traumatismos, inmovilización posterior al trauma, o viajes frecuentes de larga distancia, entre otros factores 4-5.

Hay poca información en la literatura médica sobre como tratar los TEV en los deportistas. Se ha propuesto una progresiva reanudación a la actividad sin contacto físico a partir de las 3 semanas post-TEV, pudiéndose incorporar completamente a una actividad sin contacto mientras permanece anticoagulado 6,7.  Ahora bien, la participación en deportes de contacto durante la terapia anticoagulante no es segura. Ninguna publicación ha estudiado cómo los nuevos anticoagulantes orales directos (DOACs) pueden ayudarnos a resolver estas dudas. 

Actualmente hay comercializados 4 DOACs: apixaban, dabigatran, edoxaban y rivaroxaban. Si bien cada DOAC es diferente, comparten algunas propiedades como es el inicio rápido de la acción anticoagulante y la eliminación rápida, lo que se conoce como un perfil "fast on/fast off", lo cual puede ser muy beneficioso para el deportista, ya que con ayuda de su médico puede programar la dosificación del anticoagulante antes y después de su participación deportiva, suspendiendo la terapia antes de la misma y reanudándola inmediatamente cuando el riesgo de trauma o sangrado es mínimo. Este tratamiento individualizado podría permitir la participación en deportes de contacto mientras precise anticoagulación, con un beneficio más marcado para atletas de élite.

El riesgo de TEV recurrente (incluso mortal) debe ser considerado al evaluar cualquier estrategia de anticoagulación. Aquellas personas que completan la anticoagulación por un episodio agudo de TEV, la tasa de TEV recurrente durante los próximos 5 años sin anticoagulación es del 30% 8. La tasa de TEV recurrente mortal en personas que interrumpen la anticoagulación después de completar el tratamiento inicial es de 0,3/100 años-paciente 9. Esto sugiere que, una vez completada la terapia anticoagulante inicial, el riesgo de TEV recurrente es <1/6000 por día y de TEV recurrente mortal <1/100.000 por día si no se toma anticoagulación. Estos riesgos absolutos son muy bajos.

Otras de las preocupaciones para los deportistas es el sangrado. Los niveles plasmáticos de DOACs se pueden medir, pero los niveles por debajo de los cuales el riesgo de sangrado no se incrementa están mal definidos. Se desconoce cual es el riesgo de hemorragia con un nivel bajo de DOAC en plasma si lo comparamos con el empleo de aspirina y fármacos antiinflamatorios no esteroideos, que suelen ser empleados por los deportistas. 


En relación con la reanudación de la anticoagulación tras la práctica deportiva, no hay datos en la literatura. La reanudación 1-2 horas tras una actividad deportiva sin complicaciones, es probable que sea segura, pero estas tomas de decisión deben individualizarse en caso de haber padecido un traumatismo o una lesión significativa, de tal modo que pueda ser necesario retrasar la reiniciación de la anticoagulación o, incluso, emplear sólo dosis anticoagulantes profilácticas, lo que puede incrementar el riesgo de TEV recurrente.

En comparación con la incorporación total a los deportes de contacto, el riesgo  de TEV recurrente y sangrado es probablemente mayor si el deportista realiza un régimen anticoagulante intermitente individualizado. Toda actividad atlética bajo anticoagulación puede conllevar un riesgo. Sin embargo, con una gestión adecuada, el aumento del riesgo absoluto puede mantenerse bajo, por ello es importante y nbecesario que el deportista sea conocedor de los pros y contras. La implementación individualizada de un programa de anticoagulación intermitente es una tarea complicada. 

Se necesitan más estudios de farmacocinetica/farmacodinamia para permitir planes de tratamiento más seguros basados ​​en la evidencia. Las características físicas de los atletas de élite a menudo difieren de la población general, y se necesitan más conocimientos sobre cómo estas diferencias afectan al riesgo de TEV, y a la eficacia y metabolismo de los DOACs. Sería recomendable un registro de los atletas de élite que requieren terapia de anticoagulación para aportar información al respecto. 

Se propone que los deportistas no necesariamente deben ser impedidos de competir en deportes de contacto mientras están anticoagulados. Con los actuales DOACs, después de obtener datos de farmacocinética/farmacodinamia para cada atleta, se puede desarrollar un plan de tratamiento individualizado que permita su  participación deportiva con un pequeño incremento del riesgo. Así pues, el deportista con la ayuda médica, deberá decidir si los beneficios que puede obtener compensan el posible riesgo.


REFERENCIAS
  1. Tao K, Davenport M. Deep venous thromboembolism in a triathlete. J Emerg Med 2010;38:351-3.
  2. Chandra V, Little C, Lee JT. Thoracic outlet syndrome in high-performance athletes. J Vasc Surg 2014;60:1012-7.
  3. Sanz de la Garza M, Lopez A, Sitges M. Multiple pulmonary embolisms in a male marathon athlete: is intense endurance exercise a real thrombogenic risk? Scand J Med Sci Sports 2016. [Epub ahead of print]
  4. ISTH Steering Committee for World Thrombosis Day. Thrombosis: a major contributor to global disease burden. Thromb Res 2014;134:931-8.
  5. Meyering C, Howard T. Hypercoagulability in athletes. Curr Sports Med Rep 2004;3:77-83.
  6. Roberts WO, Christie DM. Return to training and competition after deep venous calf thrombosis. Med Sci Sports Exerc 1992;24:2-5.
  7. Depenbrock PJ. Thromboembolic disorders: guidance for return-to-play. Curr Sports Med Rep 2011;10:78-83.
  8. Kearon C, Akl EA. Duration of anticoagulant therapy for deep vein thrombosis and pulmonary embolism. Blood 2014;123:1794-801.
  9. Carrier M, Le Gal G, Wells PS, Rodger MA. Systematic review: case-fatality rates of recurrent venous thromboembolism and major bleeding events among patients treated for venous thromboembolism. Ann Intern Med 2010;152:578-89.
Este artículo es una traducción modificada de lo publicado en: 
http://www.acc.org/latest-in-cardiology/articles/2016/10/19/15/13/athletes-and-anticoagulation?w_nav=TI




jueves, 10 de noviembre de 2016

ARRITMIAS Y DEPORTE. FIBRILACION AURICULAR EN DEPORTISTAS DE RESISTENCIA

FIBRILACIÓN AURICULAR EN DEPORTISTAS DE ALTA RESISTENCIA


La actividad física intensa puede incrementar el riesgo de fibrilación auricular (FA). ¿Por qué? Todavía no están claros los mecanismos que provocan estas arritmias en deportistas de resistencia, aunque podrían estar involucrados cambios estructurales que condicionan una dilatación y marcada fibrosis en las aurículas.

Se ha descrito una relación directa entre las horas acumuladas de practica deportiva y el riesgo de FA. Esto nos ocasiona un problema, ya que en diferentes estudios y en el día a día de nuestras consultas, comprobamos muy buenas respuestas en el control de la FA tras la abstinencia deportiva en atletas de alto rendimiento. Esta reducción o suspensión temporal (aproximadamente 3 meses) de la actividad física suele asociarse a una reducción de las crisis arrítmicas.

Este hallazgo es más habitual en deportistas que presentan FA de reciente inicio y que en el estudio ecocardiográfico tienen aurícula izquierda ligeramente dilatada. El problema principal es recomendarle e insistirle a un deportista, que practica ejercicio a diario, que frene o pare su actividad física habitual, pero éste debe ser nuestro consejo principal.

Además, nos encontramos con el añadido que los fármacos (betabloqueantes, calcioantagonistas, flecainida, etc) que habitualmente empleamos en otro perfil de paciente (hipertenso, anciano, coronario, insuficiencia cardiaca, valvular,...) son muy mal tolerados por los deportistas, sobre todo por la bradicardia que ocasionan, entre otros efectos. 

 
Por ello, la posibilidad de realización de estudio electrofisiológico y ablación de venas pulmonares en deportistas que presentan FA recurrente, sintomática y limitante, se está contemplando cada día más, sobre todo, con el avance tecnológico actual y mayor experiencia de los cardiólogos que realizan esta avanzada técnica terapéutica.

Una pregunta habitual que nos hacen los deportistas es: ¿Quién tiene más posibilidades de tener una fibrilación auricular en relación con el deporte? El paciente-tipo más frecuente que acuden a nuestras consultas suelen ser:
  • Varones
  • Rango de edad entre los 40 y 50 años.
  • Que realizan de forma regular deportes de resistencia (ciclistas, corredores y esquiadores de fondo)
  • Sin periodos de descanso (6-7 días semanales).
  • Suelen manifestar episodios paroxísticos, autolimitados (de duración corta o de 1-3 horas), pero con el tiempo se incrementan y se hacen mas duraderas y persistentes, lo que hace que se vea limitada su actividad física, con el trastorno que esto les supone (mental, psicológico, social,…).
  • Estas crisis suelen ser nocturnas o posprandiales (tras comer), y rara vez surgen durante la realización de una actividad física.
  • Asociación entre FA y flutter auricular común, incluso la ablación del flutter puede conducir a mayor recurrencia de las crisis de FA.

Así pues, seguimos insistiendo que el deporte, el ejercicio, la actividad física es un pilar esencial en la prevención de la enfermedad cardiovascular, tal y como se ha subrayado en las ultimas Guías del 2016 de la Sociedad Europea de Cardiología, pero no debemos olvidar la relación entre la práctica de deportes de resistencia de forma prolongada y el desarrollo de la FA.

Por último remarcar un artículo español muy reciente, donde se ha propuesto un nuevo “síndrome” conocido con el nombre de 'PAFIYAMA' ('paroxysmal AF in young and middle-aged athletes') 'FA paroxística en atletas jóvenes y de mediana edad'.


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.

Elosua R, Arquer A, Mont L, Sambola A, Molina L, Garcia-Moran E, et al. Sport practice and the risk of lone atrial fi brillation: A case-control study. Int J Cardiol. 2006;108:332-7.

Mont L, Tamborero D, Elosua R, Molina I, Coll-Vinent B, Sitges M, et al; GIRAFA (Grup Integrat de Recerca en Fibrillacio Auricular) Investigators. Physical activity, height, and left atrial size are independent risk factors for lone atrial fibrillation in middle-aged healthy individuals. Europace. 2008; 10:15-20.

Molina L, Mont L, Elosua R, Vila J, Berruezo A, Bruguera J, et al. Increased incidence of lone atrial fi brillation in marathon runners: a 10 year follow up study. Europace. 2008; 10:618-23.

Baldesberger S, Bauersfeld U, Candinas R, Seifert B, Zuber M, Ritter M, et al. Sinus node disease and arrhythmias in the long-term follow up of former professional cyclist. Eur Heart J. 2008 Jan; 29:71-8.

Sanchis-Gomar F et. Atrial fibrillation in highly trained endurance athletes - Description of a syndrome. Int J Cardiol 2016 Oct 19;226:11-20

Wilheim M. Atrial fibrillation in endurance athletes European Journal of Preventive Cardiology August 2014 21: 1040-1048

Brunetti ND et al. Incidence of atrial fibrillation is associated with age and gender in subjects practicing physical exercise: A meta-analysis and meta-regression analysis. Int J Cardiol 2016: 221:1056-60

Calvo N et al. Atrial fibrillation and atrial flutter in athletes. Br J Sports Med 2012; 46 Suppl 1:i37-43


miércoles, 19 de octubre de 2016

PULSÓMETROS DE MUÑECA. DEPORTE Y TECNOLOGÍA.

¿Cuál es el mejor pulsómetro en la actualidad? Estudio sobre diferentes monitores de pulsera que controlan el ritmo cardíaco


Nadie pone en duda los beneficios cardiovasculares del ejercicio. Cada día es más habitual ver gente correr y las carreras populares se llenan de aficionados que semana tras semana son muy habituales en España. Los deportistas están más preparados físicamente y van equipados con las últimas tecnologías, camisetas y pantalones especiales, zapatillas sensacionales que no tienen nada que ver con las que podíamos comprar hace un lustro. Y que vamos a decir de los  relojes o móviles que cuentan con las mejores aplicaciones para llevar un perfecto control de carrera.

En EE.UU., el mercado de estos productos ha crecido de una manera increíble, con un incremento de  500% cada año, y se prevé que las ventas a nivel mundial estén próximas a los 19 billones de dólares en 2018 (cifra mareante).

Actualmente hay diferentes marcas de monitores o relojes de pulsera que controlan la frecuencia cardíaca, que son muy atractivos porque no precisan de llevar incorporada un cinta o correa en el pecho que registra el ritmo cardiaco. En este blog resumimos un estudio muy interesante que analiza y compara estos nuevos dispositivos con el tradicional (cinta en el pecho). Este trabajo ha sido publicado en la prestigiosa revista JAMA Cardiology [1].

Este estudio, según el autor principal, indica que si realmente se necesita saber el ritmo cardíaco, bien para controlar el entrenamiento deportivo o para control de frecuencia en pacientes con problemas cardiacos, lo mejor es emplear uno con una cinta en el pecho, y en concreto según este estudio el POLAR H7 (concordancia del 99%).

Con los relojes de muñeca se aconseja realizar diferentes lecturas para minimizar probables errores del dispositivo. Así, se indica que uno de estos relojes tuvo una precisión de tan sólo el 83% en relación con el ECG, es decir, tal y como dicen los autores: "Si mi GPS me diera resultados erróneos uno de cada cinco veces, me sentiría un poco decepcionado."

En este trabajo se probaron estos dispositivos en 50 adultos sanos, en reposo y corriendo en una cinta entre 3 y 9 km/hora aproximadamente, excluyéndose pacientes con marcapasos o enfermedad cardiovascular, o con medicamentos que actúan sobre el ritmo cardiaco.

La edad media fue 37 años, el índice de masa corporal (IMC) fue de 23,5; más de la mitad (58%) eran mujeres y siete (14%) eran afroamericanos. Ninguno de esos factores tuvo una influencia en la precisión del monitor. Estas pruebas se llevaron a cabo sólo en una cinta para correr, lo que puede limitar su generalización.

El estudio es interesante porque es el primero que analiza estos dispositivos, aunque tiene sus limitaciones, aunque sí que pone de manifiesto que el empleo de una cinta en el pecho parece ser el más exacto.

Lo importante es salir a correr, emplear la bicicleta, hacer ejercicio y llevar un control de las frecuencias cardíacas para trabajar en ritmos aeróbicos. Si haces deporte, hazlo siempre con control.


Referencia

(1) Wang R, Blackburn G, Desai M, et al. Accuracy of wrist-worn heart rate monitors. JAMA Cardiol 2016; DOI::10.1001/jamacardio.2016.3340. Abstract