Cardiología Deportiva

Cardiología Deportiva
Deporte Siempre con Control Médico. La actividad física es salud.

jueves, 12 de enero de 2017

ECG DEPORTISTAS: la inversión onda T en V1-3 no indica necesariamente cardiopatía en personas blancas de >16 años.

INVERSIÓN DE ONDA T ANTERIOR EN ATLETAS Y NO-ATLETAS JÓVENES BLANCOS

RESUMEN
La inversión de la onda T en cara anterior (ATWI, anterior T-wave inversion) en el electrocardiograma (ECG) en adultos jóvenes blancos puede relacionarse con tener una miocardiopatía, principalmente Miocardiopatía arritmogénica del ventrículo derecho (MAVD). Las recomendaciones del consenso europeo para la interpretación del ECG en atletas jóvenes (2010) refieren que una ATWI más allá de V1 necesita mayor investigación.

El objetivo del estudio fue investigar la prevalencia y significado de ATWI en una cohorte de adultos jóvenes blancos, incluyendo atletas.

INTRODUCCIÓN
Existe acuerdo general que la inversión de la onda T en derivaciones laterales e inferiores en individuos jóvenes requiere de mayor investigación, buscando una enfermedad cardíaca subyacente, en especial miocardiopatías. Además, ahora se sabe que atletas de raza negra y atletas jóvenes menores de 16 años (independientemente de la raza) pueden tener inversión de la onda T en cara anterior de V1-V4, como parte del espectro étnico o hallazgo fisiológico normal, respectivamente.

Sin embargo, el significado de ATWI, definido como la inversión de la onda T en 2 o más derivaciones contiguas de cara anterior (V1-V4) en adultos blancos varía, según las diferentes recomendaciones de expertos para interpretar el ECG en atletas. Las recomendaciones de la ESC 2010 sugieren iniciar mayores estudios en aquellos atletas con T negativas más allá de V1, mientras los Criterios de Seattle (2013) defienden investigar cuando la inversión de la onda T se extiende más de V2.

La importancia de estudiar las Ondas T negativas es que podemos ver hasta en un 6% de atletas de resistencia inversión de onda T en derivaciones anteriores de V1 a V2/V3, pero, por otra parte, existen miocardiopatías con inversión de la onda T de V1 a V2/V3, en gran parte personas con MAVD, y en menor proporción, pacientes con miocardiopatía hipertrófica (MCH), las cuales representan > 40% de las muertes súbitas cardíacas en atletas jóvenes.

RESULTADOS
Se estudiaron personas de 16 a 35 años (n=14,646), incluyendo 4720 mujeres (32%) y, 2958 atletas (20%), fueron evaluados mediante: cuestionario de salud, examen físico, ECG-12 derivaciones.

Los atletas tuvieron una carga de entrenamiento de 15.7 +/- 5.1 h/semana, mientras los no-atletas 1.8 +/- 0.6 h/semana.


PREVALENCIA DE ATWI
Un total de 338 individuos (2.3%) exhibieron ATWI. Fue más común en mujeres que en hombres (n=203 [4.3%] vs n=135 [1.4%], respectivamente; p<0.0001) y en atletas que no-atletas (n=103 [3.5%] vs n=235 [2%], respectivamente; p<0.0001) en ambos sexos.

Según el tipo de deporte, fue más prevalente en deportes de resistencia que en deportes de fuerza (n=82 [5.6%] vs n=41 [2.8%], respectivamente; p<0.0001).

DISTRIBUCIÓN DE ATWI
Un total de 260 personas (1.8%) tuvieron inversión onda T de V1-V2. Aquellos con inversión de onda T de V1-V2, constituían el 77% de todos los casos de ATWI. Solo 78 personas (0.5%) demostraron inversión de onda T más allá de V2, que estuvo representado por 56 mujeres (1.2%) versus 22 hombres (0.2%) (p<0.0001).

Entre atletas, la inversión de onda T de V1-V3 fue detectada en 19 mujeres (2.1%) versus 7 hombres (0.3%) (p<0.0001). ATWI profunda* fue más común en hombres que en mujeres (55.6% vs 33%, respectivamente; p=0.0166), pero sin diferencias entre atletas y no-atletas.

50 personas con ATWI (14.8%) exhibieron bloqueo incompleto de rama derecha, con inversión de onda T que no se extendió más allá de V2.


COMENTARIO
Según los resultados, es más frecuente encontrar ATWI en dos grupos concretos: mujeres y atletas. La explicación en el primer grupo radica por diferencias en la inervación simpática y el desplazamiento de las derivaciones precordiales debido al tejido mamario en mujeres.

En atletas, particularmente aquellos con > 15 h/semanales de ejercicio, se ha visto mayor prevalencia de ATWI. El deporte intenso, en especial el de resistencia, aporta una gran carga hemodinámica al ventrículo derecho que puede manifestarse en el ECG como ATWI.

En el artículo también se hace énfasis en un marcador de miocardiopatía en individuos con ATWI. Se debe valorar el punto J y la morfología del segmento ST en las derivaciones con onda T negativa, siendo marcadores de benignidad: Elevación del punto J > ó = 0.1mv de la línea isoeléctrica, y elevación convexa del segmento ST.

La prevalencia de ATWI fue del 2.3% en adultos blancos, y más frecuente en mujeres y atletas, por las razones arriba señaladas. Casi el 80% de ATWI está confinado en V1-V2, considerándose un fenómeno normal en individuos asintomáticos sin historia familiar de miocardiopatía o muerte súbita cardíaca prematura. Sin embargo, la inversión de onda T más allá de V2, solo estuvo presente en 1% de mujeres y 0.2% de hombres, y justificaría una valoración más detallada para excluir MAVD u otra miocardiopatía.


*ATWI: V1-V4 derivaciones precordiales anteriores. Una onda T con deflexión negativa > ó = 0.1mv en esas derivaciones, es considerada como anormal. ATWI profunda, si la deflexión negativa > ó = 0.2mv. En casos de onda T bifásica, se aplica el mismo concepto, pero para el componente negativo de la onda T.


REFERENCIA: 
Anterior T-Wave Inversion in Young White Athletes and Nonathletes. Prevalence and Significance

Aneil Malhotra, Harshil Dhutia, Sabiha Gati, Tee-Joo Yeo, Helder Dores, Rachel Bastiaenen, Rajay Narain, Ahmed Merghani, Gherardo Finocchiaro, Nabeel Sheikh, Alexandros Steriotis, Abbas Zaidi, Lynne Millar, Elijah Behr, Maite Tome, Michael Papadakis, Sanjay Sharma.

Journal of the American College of Cardiology  (J Am Coll Cardiol 2017;69:1–9)

Autor
Dr. Edgardo Alania

miércoles, 28 de diciembre de 2016

ADAPTACIÓN DEL VENTRÍCULO IZQUIERDO AL EJERCICIO.



VENTRÍCULO IZQUIERDO Y EJERCICIO. CAMBIOS GEOMÉTRICOS EN RELACIÓN CON LA ACTIVIDAD FÍSICA EN DEPORTISTAS DE ÉLITE.

En el anterior post de #CardiologiaDeportiva analizamos la respuesta auricular a la actividad física, y en el estudio que vamos a comentar se evaluaron los efectos de diferentes tipos de ejercicio sobre la geometría del ventrículo izquierdo (VI) en atletas blancos de élite femeninos y masculinos.

En este trabajo se evaluó una cohorte de 1.083 deportistas sanos de élite y blancos (41% mujeres, con una edad media de 21,8 ± 5,7 años), empleando para ello electrocardiograma (ECG) y ecocardiograma. La geometría del VI se clasificó en cuatro grupos basados en el grosor relativo de la pared (RWT) y la masa del VI (LVM) según las pautas de la European and American Society of Echocardiography: 


  • Normal (normal LVM / normal RWT).
  • Hipertrofia concéntrica (aumento de LVM / aumento de RWT).
  • Hipertrofia (aumento de LVM / RWT normal)
  • Remodelado concéntrico (LVM normal / aumento de RWT).


¿Cuales fueron los resultados obtenidos?:

  • Amplia representación de disciplinas deportivas: participaban en 40 disciplinas diferentes con tasas de participación similares entre hombres y mujeres con respecto al tipo de ejercicio. 
  • Las mujeres mostraron menor masa del VI (LVM) (83±17 g/m2 vs 101±21 g/m2, p<0,001) y grosor relativo de pared (RWT) (0,35±0,05 vs 0,36±0,05, p<0,001) en comparación con los atletas masculinos.
  • Las mujeres también mostraron dimensiones inferiores absolutas de VI (49±4 mm frente a 54±5 mm, p<0,001), pero después de la corrección para el área de superficie corporal, las dimensiones indexadas del VI fueron mayores en las atletas femeninas (28,6±2,7 mm/m2 frente a 27,2±2,7 mm/m2, p<0,001).
  • La mayoría de los atletas tenían geometría normal del VI.
  • Las mujeres que compiten en deportes dinámicos presentaron hipertrofia excéntrica en comparación con los atletas varones (22% vs 14%, p<0,001). En este subgrupo, sólo el 4% de las mujeres comparado con el 15% de los hombres demostró hipertrofia concéntrica/remodelación (p<0,001).



Conclusiones:

Los atletas altamente entrenados generalmente tienen una geometría normal del VI. Sin embargo, las atletas femeninas que participan en un deporte dinámico a menudo exhiben hipertrofia excéntrica. 

Aunque el remodelado concéntrico o la hipertrofia en los atletas masculinos que participan en un deporte dinámico es relativamente común, es raro en atletas femeninas y puede ser un marcador de la enfermedad en una atleta sintomática.


Comentarios:

Los resultados obtenidos en este trabajo sugieren que las atletas femeninas presentan aumentos más pequeños en el espesor de la pared del VI en comparación con los atletas masculinos.

La evidencia de un remodelado o hipertrofia concéntrica significativa en un atleta masculino que participa en un deporte dinámico podría ser más probable que represente una adaptación normal del VI que los mismos hallazgos en una atleta femenina.




REFERENCIA:

Finocchiaro G, Dhutia H, D'Silva A, et al. Effect of Sex and Sporting Discipline on LV Adaptation to Exercide. 

JACC Cardiovasc Imaging 2016; Nov 16 



AUTOR
Dr. Fernando de la Guía
@Cardio_delaGuia 

lunes, 19 de diciembre de 2016

EJERCICIO Y CORAZÓN. QUÉ SUCEDE CON LAS AURÍCULAS

Remodelado auricular inducido por el Ejercicio.
La cámara olvidada

Introducción

La aurícula izquierda (AI) se localiza en el mediastino, orientada hacia la izquierda y posterior a la aurícula derecha (AD). Se caracteriza por un componente venoso pulmonar, una orejuela lateral, un componente vestibular inferior, y un cuerpo prominente que comparte el septum con la AD.

Una detección temprana de disfunción AI nos da nuevas pistas del manejo clínico y fisiopatológico de varios procesos como fibrilación auricular (FA), hipertensión arterial (HTA), insuficiencia cardíaca (IC), enfermedades valvulares, y cardiomiopatías.

El corazón de atleta es una adaptación cardíaca al ejercicio de larga duración, caracterizado por incremento del grosor parietal, diámetro de cavidades, y masa ventricular izquierda (VI). Los cambios en el corazón son morfológicos y funcionales, no solo envuelven al VI, sino también a la AI. Un aumento de las dimensiones de la AI en sujetos entrenados representa otro componente del corazón de atleta, y los límites superiores deberían ser usados para distinguir el remodelado cardíaco fisiológico del patológico.

Aunque la prevalencia de remodelado AI y su asociación con arritmias supraventriculares no ha sido sistemáticamente valorado en atletas altamente entrenados, el crecimiento AI es un predictor de desarrollo de FA en la población general y en pacientes con cardiopatía estructural.

La ecocardiografía es la prueba de imagen de segundo nivel y la más apropiada para investigar síntomas o anormalidades detectadas en el screening de los atletas.

Como screening la herramienta básica es el ECG, siendo los criterios de anormalidad:
1.      AD: amplitud onda P > 2.5mm en derivaciones II, III y aVF
2.      AI: duración onda P > 120ms en derivaciones I ó II con porción negativa de la onda P > 1mm de profundidad y > 40ms de duración en V1.


Evaluación ecocardiográfica de la AI: De medidas standard hacia nuevas técnicas

La medida standard de la AI se realiza al final de la sístole ventricular, cuando la AI tiene su mayor dimensión, en eje paraesternal largo, midiendo su diámetro antero-posterior. Pero es una medida linear, que no representa el verdadero tamaño de la AI por su carácter 3D. Por lo tanto, lo más recomendable sería el volumen con el método Simpson en plano 4C y 2C, y luego indexarlo por superficie corporal.

Volúmenes Pasivos

1)     Volumen contracción pre-atrial (Vp): medido en el inicio de la onda P del ECG
2)     Volumen AI mínimo (Vmin): medido en el cierre de la válvula mitral al final de la diástole
3)     Volumen AI máximo (Vmáx): medido justo antes de la apertura valvular mitral en tele-sístole


Volúmenes Activos

1)     Volumen de reserva AI o Volumen de llenado: Vmáx - Vmin
2)     Volumen de conducto AI o Volumen de vaciado pasivo: Vmáx - Vp
3)     Volumen contráctil AI: Vp - Vmin

La diferencia entre Vmáx y Vmin dividido por Vmin es el índice de compliance auricular.


Diámetro AI en atletas

Un tamaño >40mm es relativamente común en atletas (20%), pero debería ser definido como límite superior y continuar con el estudio, porque estaríamos en una zona gris, donde al parecer lo patológico sería > 50mm (varones) y > 45mm (mujeres).


Volumen AI indexado en atletas

Dilatación ligera AI se define con valores entre 29-33 ml/m2, mientras que dilataciones moderadas corresponden con volúmenes > 34 ml/m2. En atletas un 24.3% tiene AI ligeramente dilatada y solo un 3.2% moderadamente dilatada. Para atletas lo patológico sería asumir volúmenes por encima de 36 ml/m2 (varones) y 33 ml/m2 (mujeres).


Función miocárdica AI en atletas

La deformación miocárdica AI medida con strain es normal en atletas de élite comparado con controles sedentarios (age-matched) y pacientes hipertensos, además asociado con la capacidad funcional durante el esfuerzo. Con un límite superior del strain AI del 80%.


Impacto clínico: Fibrilación Auricular en atletas

La FA es la arritmia sostenida más frecuente en la práctica clínica, con una prevalencia de 0.4-1% en la población general, e incrementa hasta un 8% en personas mayores de 80 años.

Los deportes de resistencia (endurance training) están relacionados con el inicio de FA solitaria (‘lone atrial’), definido como cualquier episodio de FA en pacientes menores de 60 años de edad sin evidencia clínica o ecocardiográfica de enfermedad cardiopulmonar, incluyendo HTA.

El perfil clínico de FA relacionada con el deporte son:
·         atletas varones de mediana edad,
·         con práctica de actividad de resistencia de forma regular de largo plazo,
·         generalmente entrenamiento de alta resistencia.
·         Los episodios de FA son paroxísticos, inicialmente autolimitados, que progresivamente aumentan en duración.
·         Típicamente los episodios ocurren durante la noche o después de las comidas, revelando su carácter vagal.

Un estudio analizó 492 maratonianos y encontraron una AI dilatada en el 24% de runners del grupo de bajo entrenamiento (<1500 h de entrenamiento a lo largo de la vida), 40% de runners del grupo de entrenamiento intermedio (1500-4500 h), y 83% de runners del grupo de alto entrenamiento (>4500h), demostrando la relación entre el tamaño de la AI con las horas de entrenamiento.

Los mecanismos responsables del desarrollo de FA en atletas son latidos ectópicos auriculares (latidos de escape por frecuencias cardíacas bajas en reposo), influencia del sistema autonómico (aumento del tono vagal), fibrosis con depósito de colágeno (substrato anatómico), inflamación con activación de citoquinas inflamatorias.

Parece que el tratamiento de elección en los atletas que desarrollan FA es el control del ritmo, en especial la ablación de venas pulmonares (pobre tolerancia a fármacos, evitar efectos secundarios de la medicación, depender del uso de pastillas, crisis frecuentes, etc). Después de un procedimiento de ablación exitoso sin síntomas recurrentes durante 3 meses, se puede regresar a la actividad deportiva, con un seguimiento cercano cada 6 meses.


Conclusiones

La medición de la AI en la valoración ecocardiográfica de los atletas debe incluirse, tomando como primer nivel la medición del diámetro y volúmenes, cualquier alteración en estos parámetros debería hacernos sospechar de la coexistencia de una patología cardíaca subyacente y continuar con la investigación diagnóstica (figura 1).



Figura 1. Algoritmo diagnóstico en atletas con alteraciones en aurícula izquierda.





Referencia


D’Andrea, Antonello et al. Exercise-Induced Atrial Remodeling. Cardiology Clinics , Volume 34 , Issue 4 , 557 – 565

domingo, 4 de diciembre de 2016

QUÉ TIPOS DE DEPORTE SON MÁS BENEFICIOSOS PARA LA SALUD


Asociación entre diferentes tipos de deportes y ejercicio con mortalidad por todas las causas y enfermedades cardiovasculares: un estudio de cohorte de 80.306 adultos británicos.

 


En nuestro blog de #CardiologíaDeportiva traemos este estudio realizado en Inglaterra y Escocia, donde se analiza la influencia de diferentes deportes y actividades físicas sobre la mortalidad por todas las causas y mortalidad cardiovascular. Tal y como han demostrado numerosos estudios, la actividad física es muy saludable cuando la comparamos con el sedentarismo, y en este trabajo llama la atención los buenos resultados obtenidos por los deportes de raqueta, destacando en el lado opuesto el que sólo el 44% de los británicos realizan adecuadamente ejercicio semanal.

La evidencia de los efectos a largo plazo de la práctica de disciplinas deportivas sobre la salud es escasa, y este fue unos de los objetivos de este estudio, donde se examinó la asociación de seis tipos de deporte/ejercicio con el riesgo de mortalidad por todas las causas y por enfermedades cardiovasculares (ECV).

Los deportes de raqueta (tenis, bádminton, squash), la natación, los ejercicios aeróbicos (clases de aeróbic/ gimnasia/"keep fit"/"fitness") y el ciclismo parecen ser las mejores actividades físicas, según este trabajo publicado en el British Journal of Sports Medicine (1), que examinó la información sobre más de 80.000 adultos que participaron en encuestas nacionales de salud entre los años 1994 y 2008.

La edad media de los encuestados fue de 52±14 años (54% mujeres, alto porcentaje en comparación con otros trabajos) y fueron preguntados sobre tipo y cantidad de actividad física que habían realizado en las 4 semanas anteriores. incluyendo la intensidad de dicho ejercicio (‘Was the effort usually enough to make you out of breath or sweaty?’). La actividad deportiva más frecuente entre los encuestados fue la natación, seguida del ciclismo, los ejercicios de aeróbic, correr ("runner/jogger"), deportes de raqueta y fútbol/rugby.

Los investigadores también estudiaron la supervivencia de los encuestados durante un promedio de 9 años tras la finalización de la encuesta: 8.790 murieron de todas las causas, incluyendo 1.909 por ECV. Menos de la mitad de los encuestados (algo más del 44%) cumplieron con la cuota semanal de actividad física recomendada cuando fueron encuestados.

Después de tener en cuenta diferentes factores influyentes, los autores del artículo identificaron qué deporte o ejercicio parecía ser el más beneficioso. En comparación con los participantes que dijeron que no habían hecho ejercicio, hallaron que el riesgo de muerte por cualquier causa era:
  • 47% menor entre los que practicaban deportes de raqueta (badminton/ tenis/ squash) (HR=0.53, 95% CI 0.40 to 0.69);
  • 28% menor entre los nadadores (HR=0.72, 95% CI 0.65 to 0.80);
  • 27% menor entre los que participaron en ejercicios aeróbicos (clases de aeróbic/ gimnasia/"keep fit"/"fitness") (HR=0.73, 95% CI 0.63 to 0.85);
  • y un 15% menor entre los ciclistas (HR=0.85, 95% CI 0.76 to 0.95);
  • no se observaron tales asociaciones en corredores (running/jogging) y para los que jugaron al fútbol/rugby.

Cuando los investigadores analizaron el riesgo de muerte por ECV, encontraron una reducción significativa de este riesgo del:
  • 56% en aquellos que practicaron deportes de raqueta (HR=0.44, 95% CI 0.24 to 0.83);
  • 41% en los nadadores (HR=0.59, 95% CI 0.46 to 0.75);
  • y del 36% (HR=0.64, 95% CI 0.45 to 0.92) para deportes aeróbicos, en comparación con los que no habían practicado deporte;
  • pero no hubo asociaciones significativas para el ciclismo, los corredores y los que practicaron fútbol (muy baja prevalencia entre la población, lo que puede ser un sesgo importante).





Los investigadores encontraron un 43% de reducción del riesgo de muerte por todas las causas y una reducción del 45% de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular entre corredores (runners/joggers) en comparación con los que no corrieron, pero esta ventaja no se consideró significativa cuando otros factores influyentes fueron tomados en cuenta. Estos datos, no tan positivos para algunos deportes, podrían explicarse por el corto período de tiempo (4 semanas) utilizado en los cuestionarios sobre qué tipo de actividad física habían realizado, no suficientemente extenso como para diferenciar el comportamiento a largo plazo sobre la salud, dando lugar a unos resultados erróneos. Parece, por tanto, que si bien los resultados no son estadísticamente significativos, este estudio se suma a otros que apoyan los efectos beneficiosos del correr/trotar sobre la mortalidad por todas las causas y sobre las ECV.

Las conclusiones del estudio fueron que estos hallazgos demuestran que la participación en deportes puede tener beneficios significativos para la salud pública, por lo que se recomienda fortalecer la evidencia científica de que el deporte es bueno para la salud y promover una mayor participación deportiva entre la sociedad.

COMENTARIOS:

Está bien establecido que la actividad física tiene múltiples beneficios cardiometabólicos para la salud. Este estudio es importante por la gran cantidad de encuestados y por el periodo de tiempo analizado. Pero es cierto que hay que tomar en consideración algunos aspectos, como por ejemplo que el impacto de correr y trotar podría haber sido subestimado. Además el tamaño muestral de los participantes que practicaron fútbol o rugby fue pequeño, lo que podría explicar el aparente bajo impacto positivo de estas actividades. Otro sesgo del estudio es la estacionalidad, ya que la investigación de algunos deportes puede haber quedado fuera de temporada, y disminuir su prevalencia, con resultados no tan positivos como con otros deportes.
Si que se encontraron asociaciones sólidas entre la participación en deportes tales como la natación, ciclismo, deportes de raqueta y ejercicios aeróbicos, con reducciones significativas en la mortalidad por todas las causas y por ECV, lo que debe servir para apoyar a la sociedad a desarrollar y promover programas deportivos y pautas cotidianas de actividad física.

Pero hay que llevar cuidado con este estudio porque alguno podría malinterpretar que el correr o jugar al fútbol/rugby no va a proteger contra las ECV, ya que en el registro si que se aprecia que tanto los corredores como los futbolistas tuvieron una menor tasa de muerte por enfermedad cardíaca. Así pues, se trata de un estudio observacional, por lo que no se pueden sacar conclusiones firmes sobre causa y efecto. Se basa en un único cuestionario para determinar la cantidad y tipo de actividad física, y evidentemente no debe considerarse como un estudio definitivo y la fiabilidad del mismo no es total. 

La conclusión más evidente que se debe extraer es que debemos seguir prescribiendo actividad física a nuestros pacientes, porque es la mejor terapia, "es la mejor pastilla" para reducir el riesgo cardiovascular, y debemos seguir concienciando a la sociedad que el deporte es un hábito divertido y saludable desde una edad temprana.

Ahora que se está anunciando en España y otras naciones un incremento de impuestos en refrescos y bebidas azucaradas, no estaría de más que este dinero recaudado estuviera dedicado principalmente para financiar actividades deportivas en escuelas, institutos, así como en mejoras de las maltrechas instalaciones deportivas.

Habrá mucha gente que nos puede decir que no les gusta realizar actividades deportivas, como el tenis, correr, nadar, jugar al fútbol, al baloncesto o al balonmano, pero aquí está nuestro objetivo como médicos, tenemos que estimular a nuestros pacientes a ser activos de otra manera, como por ejemplo caminando 150 minutos semanales, o salir a pasear con su bicicleta, y reducir en la medida que sea posible la vida sedentaria que suelen llevar.

¿Cómo podría impactar estos resultados en la práctica clínica?
Estas observaciones deben apoyar a los médicos a considerar la participación deportiva como una forma eficaz de mejorar la salud. Por lo tanto, la conclusión final de este estudio es que la participación en diferentes deportes (tenis, natación, ejercicios aeróbicos, etc.) se asocia con una reducción de mortalidad total y cardiovascular.




REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
1 Oja P, Kelly P, Pedisic Z, et al. Associations of specific types of sports and exercise with all-cause and cardiovascular-disease mortality: a cohort study of 80306 British adults, British Journal of Sports Medicine (2016). DOI: 10.1136/bjsports-2016-096822
Br J Sports Med doi:10.1136/bjsports-2016-096822

AUTOR
Dr. Fernando de la Guía
@Cardio_delaGuia 

viernes, 25 de noviembre de 2016

ACTIVIDAD FÍSICA Y PREVALENCIA DE PATOLOGÍAS EN LA POBLACIÓN ESPAÑOLA

REPERCUSIÓN DE LA ACTIVIDAD FÍSICA EN LA POBLACION ESPAÑOLA. ENCUESTA EUROPEA DE SALUD EN ESPAÑA


Traemos en nuestro Blog de Cardiología Deportiva el documento realizado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte, sobre Actividad física y prevalencia de patologías en la población española. Edición 2016.

Se trata de un documento muy detallado que merece la pena revisar y que debería ser referencia en cualquier exposición que se realice en relación con la actividad física en España, de ahí que hagamos un breve resumen del mismo. Lo podeis encontrar en el catálogo de publicaciones del Ministerio: www.mecd.gob.es, en su catálogo general de publicaciones oficiales: publicacionesoficiales.boe.es

El periodo de toma de datos fue de enero de 2014 a febrero de 2015. Se trata de un estudio transversal utilizando los datos procedentes de la Encuesta Europea de Salud en España (EESE) con el objetivo de evaluar la actividad física en la población española en relación con la prevalencia de enfermedades crónicas comunes. La encuesta incluye respuestas de 22.842 personas.

Los niveles de Actividad Física (AF) se clasificaron:

0 = nunca;
I = ocasional;
II = varias veces al mes;
III = varias veces a la semana.

Estos son los resultados más sobresalientes:

ü La inactividad física es responsable de al menos el 10% de enfermedades cardiovasculares, el 7% de diabetes tipo 2, el 10% del cáncer de mama, y cáncer de colon y el 9% de mortalidad prematura.

ü  El 34.4 % de la población española de 18 a 74 años no hace ninguna AF en su tiempo de ocio (nivel 0) y el 38.9 % solo lo hace ocasionalmente (nivel I). Es decir, que el nivel de AF es subóptimo en un 73 % de la población española de 18 a 74 años.

ü  En la población sin estudios o con educación primaria (básica) solo el 17,4% practican AF de nivel II o III.

ü  En la población general hay 2.75 veces más sedentarios que activos y es casi el doble en las mujeres (4.0) que en los hombres (2.0).

ü  En la población que practica AF de nivel II o III, se observan reducciones importantes en el porcentaje de personas con una percepción de salud negativa, el consumo de medicamentos y la prevalencia de patologías.

ü  Los resultados de este estudio muestran que en la población española de 18 a 74 años la prevalencia de algunas de las enfermedades crónicas más comunes (hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes, depresión y ansiedad) se incrementa notablemente en la población inactiva, cuadruplicándose en algunos casos con respecto a la observada en la población que practica actividad física o deporte.

ü  El riesgo estimado de padecer algunas de estas enfermedades se puede llegar a duplicar como consecuencia de la inactividad física.

ü Hay una clara disminución del consumo de medicamentos en las personas físicamente activas.

ü  La práctica de AF se incrementa con el nivel de estudios, disminuye con la edad y es significativamente menor en las mujeres.

ü  Hay una fuerte reducción de la prevalencia de diabetes a medida que se aumenta el nivel de AF, en particular a partir de los 45 años. En la población de 45-54 años la prevalencia de diabetes se triplica en los sedentarios (7%) con respecto a los más activos (2.3%) y también en el grupo de edad de 55-64, con una prevalencia del 13% en los sedentarios y aproximadamente 4% en los activos.

ü  Se aprecia en la población española una reducción significativa de la prevalencia de hipercolesterolemia (colesterol total) en la población que realiza más AF, sobre todo a partir de los 45 años.

ü  La reducción de la prevalencia de depresión en la población más activa es evidente a partir de los 25 años, con un fuerte efecto dosis respuesta.

ü El riesgo de padecer hipertensión disminuye el 37% (OR=0.63), el de padecer ansiedad el 52,4% (OR=0.476) y el de tomar medicamentos recetados el 20% o 25% en la población que realiza AF de nivel II o III, respectivamente.

ü  En relación a las distintas comunidades autónomas españolas, destacar al País Vasco y la Comunidad de Madrid, con aproximadamente 2 veces más inactivos que activos y en el lado opuesto Galicia, con 6 veces más población inactiva que activa.

ü Un incremento en la práctica de AF en la población española produciría una importante reducción del gasto sanitario en España

Así pues, los resultados denotan que falta mucho por hacer en relación con la realización de actividad fisica en nuestro medio, se evidencian los grandes beneficios que reporta el ejercicio sobre la salud, y en concreto sobre enfermedades que repercuten negativamente sobre la esfera cardiovascular. 

Deporte es salud !!!



Referencia:


https://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/EncuestaEuropea/Enc_Eur_Salud_en_Esp_2014.htm


AUTOR
Dr. Fernando de la Guía

@Cardio_delaGuia